Las estafas en la contratación de seguros, un problema que va más allá del dinero de la póliza

Todos los meses salen a la luz nuevos casos de corredurías o agentes de seguros que estafan a sus clientes para embolsarse el dinero de las primas de sus pólizas. El más reciente ha sido la correduría fantasma de Lanzarote  que llevaba dos años vendiendo pólizas inexistentes.

poliza

Este tipo de comportamientos enturbian aún más la imagen del sector asegurador y generan desconfianza entre los clientes. Pero sobre todo causan importantes perjuicios a los afectados, que van allá del dinero perdido por el pago de la póliza.

En el caso de los seguros de autos (que son obligatorios) las víctimas del fraude se enfrentan a una multa de la Guardia Civil de unos 1.500€ por circular sin seguro (puede variar entre 600€ y  2.800€ dependiendo del tipo de vehículo). Además, en caso de verse involucrados en un accidente, el Consorcio de Compensación de Seguros les reclamará todos los gastos ocasionados.

Por este motivo, desde Eurosiniestro queremos dejar claros algunos conceptos para que podáis estar seguros de que estáis contratando una póliza real. Para empezar hay tres formas distintas de contratar un seguro, y cada una conlleva unas condiciones distintas:

  1. A través de la propia compañía de seguros. El trato se cierra directamente con la compañía, y en ciertos casos es posible que las políticas que aplican las aseguradoras hagan que este medio de contratación sea más caro que el resto.
  2. A través de un agente de seguros. Este agente depende exclusivamente de una compañía, y su cartera de clientes pertenece a dicha compañía. Por lo tanto, en cualquier momento este trabajador puede desaparecer y tendremos que tratar directamente con la aseguradora o con el agente que nos asignen.
  3. A través de un corredor de seguros. Los corredores son independientes de las compañías de seguros. La cartera de clientes les pertenece a ellos, y tienen total libertad para gestionarla.

Está claro que cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes. Pero da igual que vía escojamos para contratar nuestra póliza, hay una serie de medidas a tener en cuenta para no ser víctimas de un fraude en la contratación de nuestro seguro.

1.- Debemos tener siempre una copia de las condiciones de nuestra póliza y poner mucha atención a la letra pequeña y a las exclusiones.

2.- Debemos tener el recibo del pago de nuestra póliza y asegurarnos de que la cantidad sea  la correcta, y el producto se corresponda con lo que hemos contratado (tanto en las coberturas como en la duración del contrato). Se han dado casos de estafas en los que el cliente pensaba que estaba pagando todo un año de seguro, pero en realidad solo se le contrataba una semana o unos días.

3.- Mucho cuidado con entregar dinero en efectivo. Debemos tener el correspondiente recibo de la entrega y posteriormente el justificante del ingreso.

Parecen medidas obvias, pero muy a menudo nos confiamos y no hacemos todas las comprobaciones necesarias. Invertir un poco de tiempo en la contratación de nuestros seguros puede ahorrarnos mucho dinero y disgustos.

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