Las aseguradoras utilizan un supuesto aumento del fraude para subir el precio de las pólizas a pesar del incremento de sus beneficios

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En los últimos días hemos asistido a un aluvión de noticias sobre el incremento del fraude a las aseguradoras en el campo de los seguros de automóvil. La noticia saltaba con la publicación del “III Barómetro del Fraude” elaborado por la aseguradora Línea Directa. Las aseguradoras se basan en este fraude y las pérdidas económicas que les acarrea para subir el precio de las pólizas. De esta forma las pólizas de autos subieron un 5% durante el 2015, a pesar de que la siniestralidad se mantuvo estable, y se estima que subirán otro 6% durante el 2016.

No obstante, si analizamos las cuentas de las compañías de seguros, nos encontramos con que año tras año obtienen grandes beneficios. En el año 2013, en plena crisis económica, hubo 12 aseguradoras en España que superaron los 100 millones de beneficios. Entre ellas destacan: Mapfre, que cosechó un beneficio neto de 324 millones de sus filiales de España y Portugal; Catalana Occidente,  que logró un beneficio de 221 millones de euros; Mutua Madrileña, que ganó 196 millones, un 3,6% más que el ejercicio anterior; El gigante alemán Allianz, que ha logrado que su compañía de seguros española, asociada con Banco Popular, se apunte un beneficio neto de 259 millones de euros en 2013; y Aegon, que logró multiplicar por tres su beneficio, hasta ganar 187 millones en 2013.

Por otro lado, ese Barómetro de Línea Directa pasa por alto los casos que las aseguradoras declaran como fraude pero que realmente se ha demostrado que no lo eran.  Como señala Carlos Rial, director jurídico de EuroSiniestro, “una cosa es que la aseguradora lo rechace por entenderlo como fraude y otra muy distinta que, una vez sometido esto a la valoración de un juez, según nuestra experiencia, solamente en el 1% de los casos realmente se haya considerado fraude”. Las aseguradoras pueden infravalorar los daños en cualquier siniestro, o incluso denegar la indemnización por supuesto fraude sin aportar pruebas. Es el cliente quien tendrá que gastar su dinero y su energía para demostrar que no está cometiendo ningún fraude.

Y aquí reside el problema, en que un gran número de asegurados acatan las decisiones de las compañías, a pesar de no estar de acuerdo, porque no se atreven a reclamar. Existe mucha desinformación en el campo de las reclamaciones a compañías de seguros, y mucho miedo a demandar por los costes que pueda acarrear el proceso.  Para que sirvan de ejemplo, exponemos algunos de los casos de supuesto fraude que hemos ganado a Linea Directa:

Linea Directa intenta estafar a su asegurada con la franquicia
LINEA DIRECTA niega la existencia de un accidente para no pagar a su asegurado/
LINEA DIRECTA se niega a indemnizar al propietario de un coche robado e incendiado
Linea Directa rechaza cubrir la reparación de un vehículo asegurado a todo riesgo

Si no estás de acuerdo con la valoración que tu aseguradora hace de un siniestro, no lo dudes. ¡Consúltanos gratuitamente!

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