La constructora de un bloque de Navia, condenada a pagar 307.000 euros

La Audiencia da la razón a los propietarios de un inmueble con grietas y filtraciones

Luis Carlos Lleravigo / la voz, 13 de junio de 2016. Actualizado a las 05:00 h.

teixug

Las empresas promotora y constructora de un edificio de Navia, la arquitecta y el arquitecto técnico tendrán que hacer frente al pago de 307.709 euros a los propietarios de pisos afectados por grietas y humedades. La Audiencia Provincial considera probado que la construcción del edificio se hizo mal y este presentaba numerosos defectos por lo que los dueños de los pisos tuvieron que soportar un calvario de humedades, filtraciones y frío durante el invierno. El tribunal señala que la carpintería exterior del edificio no cumple las exigencias. Esto produce una perdida de calor que «afecta a las condiciones de habitabilidad de las viviendas. Los condenados tendrán que colocar de nuevo un doble ventanal en los pisos y ponerlo en condiciones. Solo esta operación cuesta 154.000 euros.

Pero además el inmueble, situado en el número 32 d ella calle Teixugueiras presenta otros problemas notables como son el desprendimiento de placas de la fachadas, las filtraciones de aguas en los sótanos, las fisuras en algunas viviendas, las grietas en los trasteros y las fisuras en la monocapa de fachadas.

Los problemas de condensación afectaron a 31 de los 74 pisos que visitó el perito para comprobar los daños en el edificio.

Los vecinos presentaron una demanda a través del abogado Carlos Rial, de Eurosiniestro y la sentencia señala que los promotores y constructores también tienen que arreglar la fachada para evitar nuevos desplomes de losetas y cemento como ha habido en diferentes ocasiones. La indemnización a los vecinos por los desprendimientos de la fachada ha sido fijada en 153.709 euros. Los técnicos tendrán que revisarla para ver si «faltase algún tornillo que no esté bien agarrado». La sala dice que en el edificio se «evidencia un importante factor de falta de seguridad» por este motivo.

El origen de muchos de los problemas es que se colocaron ventanas sin rotura de puente térmico. Agrupconsa quiso eludir la responsabilidad señalando que corresponde al promotora elegir las calidades y argumentó que en al fecha en que se redactó el proyecto no era obligatorio la rotura de puente térmico. La sala considera que eso no es una excusa aceptable porque «un requisito básico de las edificaciones es el ahorro de energía y el aislamiento térmico».

El fallo de la sección sexta de la Audiencia Provincial confirma la sentencia del juzgado de primera instancia número 14 de Vigo que aceptó las demandas interpuestas por los propietarios y condenó a las empresas GIG 2001, Agrupconsa, a la arquitecta el aparejador.

Los condenados recurrieron a la Audiencia y en sus recursos hacían constar, entre otras cuestiones, que había caducado el plazo de garantía de tres años. Pero los magistrados pone de relieve que «la prueba practicada evidencia que todos los defectos afloraron y se manifestaron ene el plazo de tres años. La obra se terminó en mayo del año 2010. Pero ya en enero del año 2012 la administradora del edificio, Grucavi realizó una reclamación ante el Instituto Galego da Vivenda e Solo en el que denunciaba la existencia de deficiencias en la edificación y que el número de afectados cada vez era más numeroso.

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