El INSS le concede la Gran Invalidez a un lesionado, pero su seguro de accidentes no. ¿Quién tiene razón?

La pregunta parece absurda y la respuesta  debería ser lógica. Pero parece que no siempre es así para las compañías de seguros.

Uno de nuestros clientes tenía contratada una póliza de accidentes que le cubría con 120.000€ en caso de Gran Invalidez. Tras sufrir un accidente el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le concedió la Gran Invalidad, el nivel de Incapacidad más alto que existe actualmente.

Cuando la familia envió toda la documentación correspondiente a la compañía de seguros, sólo recibió un ingreso de 60.000€, la mitad de lo pactado en la póliza. Tras mucho dar vueltas  averiguaron que la compañía, de forma unilateral, había decidido ingresarle únicamente la indemnización correspondiente a la Incapacidad absoluta, ya que ellos no consideraban que estuviera en condiciones de ser declarado Gran Inválido.

¿Cómo puede una compañía determinar el grado de incapacidad de un lesionado? Y sobre todo ¿Cómo puede oponerse al criterio del INSS, que es el organismo oficial encargado de declarar las incapacidades?

La respuesta es muy sencilla: no puede. La aseguradora debería acatar la resolución del INSS y cumplir con su obligación contractual. Pero juegan con la necesidad de los asegurados para intentar abaratar los costes todo lo posible y seguir aumentando sus ingresos. En este caso, se apoyan en la necesidad económica y la mala situación por la que está pasando alguien que acaba de ser declarado como Gran Inválido. 60.000€ ingresados en su cuenta bancaria pueden ser la solución a muchas de sus necesidades, y puede ser que el lesionado los necesite tanto que no tenga posibilidad de devolverlos por no estar de acuerdo con la indemnización y seguir reclamando lo que le corresponde.

Es una cuestión de probabilidades. Si el lesionado pasa por el aro y decide no reclamar (quizás porque le resulta imposible) la aseguradora se ahorra 60.000€. Y si el lesionado decide pelear por sus derechos, ¿qué es lo peor que le puede pasar a la compañía? ¿Tener que abonar la indemnización que consta en la póliza? Está claro que por ese dinero y ante la ausencia de represalias, a la compañía le merece la pena intentar ahorrarse un dinero. Eso si: dejando claro que el bienestar de sus asegurados no les importa nada.

En este caso la jugada no les salió bien porque con la ayuda de Eurosiniestro y tras varias reclamaciones, el lesionado cobró íntegramente la indemnización que le correspondía sin tener que llegar a la vía judicial.

¿Pero en cuantos casos las compañías se salen con la suya? ¿Cuánto dinero se ahorran a costa del bienestar de sus asegurados? Por eso desde Eurosiniestro siempre os insistimos en que tenéis más derechos de los que dicen las compañías. Y ante la duda ¡Consúltanos gratuitamente!

EXP 2181

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